Australia firmó un contrato de 26,5 millones de dólares australianos con Lockheed Martin para desarrollar la capacidad de Integración de Sistemas de Combate (CSI) de futuros submarinos nucleares. Este acuerdo, parte de la alianza AUKUS, permitirá que ingenieros australianos trabajen junto a expertos en submarinos de clase Virginia en Estados Unidos.

La integración de sistemas de combate es el sistema nervioso tecnológico que convierte la información de los sensores de los submarinos en decisiones y efectos de armas. Este proceso requiere mejoras continuas durante toda la vida útil de los submarinos. Australia busca desarrollar esta capacidad en su país para garantizar el funcionamiento efectivo de los submarinos durante muchos años.

El objetivo de Australia con este acuerdo no es solo crear ingenieros que trabajen en equipos de diseño estadounidense, sino también desarrollar una capacidad local de integración que pueda apoyar sus propios submarinos durante décadas. Este es un proceso que requiere mejoras continuas durante toda la vida útil de los submarinos.