El ejercicio es comúnmente recomendado para reducir el dolor y mejorar la función física en la artrosis de cadera. Sin embargo, una nueva revisión de Cochrane indica que los beneficios del ejercicio suelen estar por debajo del nivel que los pacientes pueden notar en su vida diaria. En la revisión, se analizaron los datos de 1.368 personas que participaron en 18 ensayos clínicos, y se determinó que el ejercicio reduce el dolor en un promedio de 7 puntos, pero este nivel no es suficiente para crear una diferencia significativa en la vida diaria de los pacientes.
Los programas de ejercicio varían e incluyen ejercicios de fortalecimiento, ejercicios aeróbicos y actividades cuerpo a cuerpo. Sin embargo, aún no se ha determinado cuál de estos programas es más efectivo. La revisión también observó que el ejercicio no produce un cambio medible en la calidad de vida. Michelle Hall, autora de la revisión, señala que esto no cambia la recomendación del ejercicio como primera opción para la artrosis de cadera, pero subraya que los beneficios promedio pueden ser débiles y que se necesitan ensayos mejor diseñados.
La revisión también destaca las deficiencias importantes en las investigaciones actuales. La mayoría de los ensayos son de pequeño tamaño y el hecho de que los participantes sepan si están haciendo ejercicio o no puede afectar los resultados.
