Bill Gates, en una entrevista para The Observer, afirma que la adopción de la inteligencia artificial en el mercado laboral será 'muy turbulenta' y que el sistema actual de impuestos favorece la sustitución de personas por máquinas.

Según Gates, el actual sistema fiscal otorga descuentos fiscales por la compra de robots, mientras que exige a las empresas pagar impuestos sobre los salarios de los trabajadores, lo que impulsa a las empresas a adoptar automatización. Este fenómeno, según él, está erosionando los ingresos públicos y no está contribuyendo a un crecimiento macroeconómico sostenible.

En este contexto, Gates propone implementar un 'impuesto a tokens' relacionado con el uso de inteligencia artificial y aumentar significativamente las tasas de impuestos para los más ricos, con el fin de financiar programas de seguridad social, educación y reentrenamiento para quienes pierden sus empleos por la automatización.