Blue Origin identificó que la explosión del cohete New Glenn, ocurrida en mayo en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, se debió a una válvula de oxígeno principal en uno de sus motores BE-4. La explosión provocó la destrucción de algunas partes críticas del cohete y de la plataforma de lanzamiento. La empresa realizará pequeños cambios en la válvula y actualizará el hardware para finales de este mes.
La compañía declaró que el cohete New Glenn fue diseñado para cumplir con los estándares de seguridad y redundancia necesarios para vuelos tripulados, y que apoyará su visión de construir un camino hacia el espacio para beneficio de la Tierra. New Glenn será un vehículo importante para el programa lunar de Blue Origin y transportará uno de los dos módulos de aterrizaje tripulados para el programa Artemis de la NASA, el Blue Moon, al espacio.
Blue Origin realizó el primer vuelo de New Glenn en enero de 2025 y ha completado dos vuelos más desde entonces. El último vuelo, en abril de 2024, tenía como objetivo colocar en órbita el satélite de comunicaciones BlueBird 7 de AST SpaceMobile, pero el cohete no logró posicionar correctamente el satélite en órbita, resultando en su pérdida. Blue Origin continúa trabajando para preparar el New Glenn para volver a volar.
