Boeing está vendiendo tres de sus subsidiarias de despegue y aterrizaje vertical eléctrico (eVTOL), incluyendo Wisk Aero, SkyGrid e Insitu, a Archer Aviation. Wisk Aero desarrolla aviones eléctricos autónomos, mientras que SkyGrid trabaja en sistemas de gestión del tráfico aéreo. Tras la venta, Boeing se convertirá en accionista de Archer Aviation y mantendrá el acceso a los sistemas de vuelo autónomo de Wisk.

La venta permite a Boeing concentrar sus recursos financieros en la producción de aviones comerciales. La empresa enfrenta un cartera de pedidos de 715 mil millones de dólares con más de 6.200 pedidos pendientes. Además, Boeing está bajo escrutinio regulatorio debido a incidentes de seguridad como la pérdida de una pieza de cabina del Boeing 737 Max en 2024.

Archer Aviation planea lanzar servicios piloto de taxi aéreo en Nueva York, Texas y Florida tras la venta. La empresa también busca entrar en el mercado militar con un nuevo avión eVTOL desarrollado en colaboración con Anduril.