Samuel Tunick, quien borró su teléfono mientras era interrogado en un punto de control fronterizo en Georgia, fue acusado de un delito federal. Se sospechaba que el contenido del teléfono de Tunick incluía pornografía infantil, pero se alegó que la verdadera intención de la búsqueda estaba relacionada con su participación en las protestas de Stop Cop City.

Se alegó que Tunick utilizó una 'contraseña de coerción' para borrar las pruebas, lo que reabrió el debate sobre los límites legales de las búsquedas de dispositivos en la frontera. Las decisiones judiciales indican que el uso de datos biométricos como huellas dactilares para desbloquear un dispositivo no viola la Quinta Enmienda, pero no se puede obligar a una persona a ingresar una contraseña. Sin embargo, persiste la incertidumbre sobre la aplicación de estas reglas en los puntos de control fronterizos.

Las búsquedas de dispositivos en la frontera de EE.UU. han aumentado en los últimos años. En el año fiscal 2025, se informaron 55,000 búsquedas de dispositivos. La probabilidad de que los activistas se enfrenten a la búsqueda de sus dispositivos y al examen de sus datos en la frontera se ha convertido en un problema cada vez más destacado.