En la región de Tela, Honduras, buzos marinos comenzaron a cazar con arpones balísticos fabricados especialmente para controlar la población del pez león, originario del Indo-Pacífico y extendido al Caribe por el comercio de acuarios. Esta actividad de caza se convirtió en un derbi comunitario para lograr mayor participación, y los equipos compitieron por capturar el pez león más grande, el más pequeño y la mayor cantidad.

Estas cacerías organizadas comunitariamente se presentaron como un método eficaz para mantener controlado el número de peces león; sin embargo, los peces regresan rápidamente a las zonas cazadas. Por eso, los buzos planean hacer sostenible la presión incentivando a los pescadores locales a capturar pez león para restaurantes.

El pez león es originario del Indo-Pacífico y, al tener pocos depredadores naturales en el Caribe, consume grandes cantidades de peces de arrecife locales. Mario y su equipo mantienen este esfuerzo de conservación a largo plazo con el objetivo de proteger el arrecife donde él mismo bucea.