Celtic no podrá contar con espectadores en las gradas del estadio Ibrox cuando enfrente a Rangers por la final de la Copa de la Liga este domingo. Según la decisión de la SPFL, los aficionados no estarán presentes en el recinto.

Martin O'Neill afirmó que la policía le advirtió sobre el 'comportamiento general' y que esta decisión se toma como consecuencia de los incidentes ocurridos en el último clásico.

Mika Baur, a pesar de su ausencia, seguirá participando con el grupo. O'Neill señaló que la conducta del equipo se evalúa en general y subrayó la importancia del control de celebraciones en el terreno de juego.

El equipo se enfrenta a una multa de 100.000 libras por los incidentes ocurridos en la final de la Copa Scottish Cup en el último partido. Mientras tanto, O'Neill pospone su decisión sobre la posición del arco entre Sam Johnstone y Viljami Sinisalo, y ha informado que la participación de Baur en el entrenamiento de mañana depende de su recuperación.