Check Point Software confirmó que la vulnerabilidad CVE-2026-16232, presente en la interfaz de administración SmartConsole, está siendo explotada activamente. Esta falla de seguridad permite a los atacantes obtener un token de acceso a la aplicación sin necesidad de autenticación, lo que les otorga privilegios de administrador para acceder a los sistemas. Una vez dentro, los atacantes pueden modificar políticas y configuraciones de seguridad.

Para explotar esta vulnerabilidad, es necesario que el servidor de administración esté expuesto a internet y que no se apliquen restricciones de Clientes Confiables. Check Point recomienda como solución temporal restringir el acceso a direcciones IP confiables y bloquear accesos no autorizados. Además, es posible detectar si un sistema ha sido comprometido revisando los registros de inicio de sesión asociados a direcciones IP específicas.

La Agencia de Seguridad e Infraestructura de EE.UU. (CISA) incluyó esta vulnerabilidad en su catálogo de fallos conocidos explotados y exigió a las instituciones federales que la corrigieran antes del 25 de julio. CISA enfatizó que este tipo de vulnerabilidades es un vector común en ciberataques y que todas las organizaciones deben priorizar su corrección.