Un equipo del Instituto de Física Química de Dalian de la Academia de Ciencias de China ha desarrollado una batería de litio-metal capaz de funcionar en temperaturas extremadamente frías de -40°F (-40°C) con una densidad de energía de 447 Wh/kg. Esta batería combina alta densidad de energía, larga vida útil y capacidad de entrega rápida de potencia.

La batería puede alcanzar una densidad de energía de 750 Wh/kg en condiciones de descarga lenta y proporcionar una salida de alta corriente a corto plazo a una velocidad de 10C. Estas características hacen que la batería sea adecuada para aplicaciones como drones que operan en ubicaciones remotas, robots, sistemas espaciales y equipos de emergencia.

La batería logra este rendimiento utilizando un nuevo material catódico basado en óxido de alta entropía. Actualmente, se ha establecido una línea de producción piloto con una capacidad de 10 toneladas anuales, y la batería está pasando pruebas adicionales para drones, robots, simuladores espaciales y nodos de sensores de campo.