Los astrónomos de la Universidad de California en Santa Barbara (UCSB), tras rastrear el origen del agujero negro supermasivo denominado RBH-1, descubierto en septiembre de 2022, con datos de Hubble y del Telescopio Espacial James Webb, publicaron en Physical Review Letters que este objeto fue expulsado de su galaxia como resultado de la fusión de dos agujeros negros.