Una expedición de investigación a bordo del buque R/V Falkor del Schmidt Ocean Institute, realizada entre el 29 de junio y el 28 de julio frente a las costas de Trinidad y Tobago, se convirtió en uno de los estudios más completos hasta ahora en las profundas aguas del país. La expedición, liderada por la ecóloga de profundidad Diva Amon y compuesta principalmente por científicos turcos, utilizó vehículos operados a distancia para mapear 11.335 kilómetros cuadrados de lecho marino previamente no cartografiado, aproximadamente el 13 % del área marina de Trinidad y Tobago.

Se recogieron más de 700 muestras y se detectaron 219 chorros de burbujas, de los cuales 25 fueron confirmados como ecosistemas de filtraciones de frío activo. Amon señaló que espera que los datos recopilados sean utilizados por los responsables de decisiones en Trinidad y Tobago para la gestión marina. Las aguas del país enfrentan amenazas por la exploración de petróleo y gas, la contaminación plástica y el cambio climático; hasta ahora solo se ha designado un área marina protegida de arrecifes de coral poco profundo.