El 76 por ciento de los votantes, según NBC News, declaró en el día de las elecciones que se opusieron a los centros de datos en sus propias comunidades. De 45 votaciones locales, 33 resultaron en restricciones para el desarrollo de centros de datos. La ciudad de Wells en Maine implementó un periodo de suspensión de 180 días para grandes centros de datos, mientras que ciudades en Ohio prohibieron centros de datos con consumo eléctrico superior a 25 MW, y El Dorado, Kansas, impuso una prohibición para centros de datos con consumo superior a 10 MW. En Texas, la candidata demócrata Gina Hinojosa logró eliminar las exenciones fiscales y transferir los costos energéticos a los desarrolladores, aunque el triunfo del candidato republicano Greg Abbott mantuvo las exenciones fiscales. En Michigan, Abdul El-Sayed pidió suspender el desarrollo de nuevos centros de datos sin medidas de eficiencia ni protección federal. En Pensilvania, Josh Shapiro prohibió acuerdos secretos para centros de datos y puso en marcha medidas para monitorear rápidamente los centros de inteligencia artificial. En Ohio, Sherrod Brown ganó al eliminar las exenciones fiscales para centros de datos y obligar a la participación local. Los resultados en diferentes países y estados generaron un aumento en las críticas hacia los centros de datos en temas de energía, medio ambiente y aceptación social.
Cientos de comunidades locales dirigieron su oposición a la expansión de centros de datos, argumentando que los resultados electorales de candidatos que rechazan los resultados de las elecciones afectan negativamente a sus decisiones
Cientos de comunidades locales dirigieron su oposición a la expansión de centros de datos, argumentando que los resultados electorales de candidatos que rechazan los resultados de las elecciones afectan negativamente a sus decisiones.
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