Informes recientes revelan que avatares de 'doctores' generados por IA y influencers en redes sociales ofrecen consejos de salud no verificados a millones de usuarios. Este fenómeno ha llamado la atención con tendencias falsas como un 'tratamiento de gelatina rosa' adoptado incluso por celebridades.

Estas afirmaciones ganan credibilidad mediante una narrativa familiar y cercana, anécdotas personales y el uso de un lenguaje similar al de una autoridad médica por parte de los avatares de IA; sin embargo, no se pueden verificar de manera independiente las credenciales del creador de contenido ni las pruebas. Las investigaciones muestran que las relaciones parasociales pueden influir en las actitudes hacia la salud y que los tonos emocionales como el miedo y la esperanza aumentan la susceptibilidad a la desinformación.

Los expertos recomiendan cinco controles prácticos: separar la afirmación de la persona, buscar evidencia científica independiente, cuestionar los intereses comerciales, desconfiar de las promesas exageradas y considerar las llamadas a la privacidad o al rechazo del tratamiento como señales de alerta. Sin embargo, no es posible que los individuos detecten por sí solos toda la desinformación; se requiere un enfoque sistémico que incluya información pública más clara, un diseño de plataforma responsable y una comunicación clínica confiable.