Los vehículos nuevos están equipados con sistemas avanzados de asistencia al conductor (ADAS) que detectan automáticamente los límites de velocidad. Estos sistemas utilizan cámaras instaladas en el parabrisas y software de procesamiento de imágenes para identificar las señales laterales de la carretera y comunicar los límites de velocidad al conductor de forma instantánea. Esta característica brinda una capa adicional de seguridad cuando los conductores pasan por alto los límites de velocidad.

Este sistema, conocido como Traffic-Sign Recognition (TSR), no solo se basa en datos de navegación, sino también en el escaneo continuo de las señales laterales de la carretera. Sin embargo, la precisión del sistema depende de la claridad con la que se visualicen dichas señales. Lluvias intensas, nieve, niebla y otras condiciones adversas pueden afectar el rendimiento del sistema. Asimismo, condiciones de luz muy brillante o muy oscura pueden influir en la exactitud del sistema.

El sistema depende de que las señales laterales de la carretera estén completamente visibles y claras. Árboles, objetos en el borde de la vía o señales deformadas pueden impedir el correcto funcionamiento del sistema. Por lo tanto, los sistemas TSR no siempre pueden operar con un nivel de precisión perfecto.