La gripe aviar que se propaga en Australia representa una gran amenaza para las especies nativas. Un nuevo análisis del gobierno federal muestra que aproximadamente una de cada cinco especies de aves y mamíferos australianos está en riesgo alto, muy alto o extremo. Sin embargo, esta evaluación de riesgos no tiene en cuenta qué tan preparadas están genéticamente las especies para enfrentar el virus.

Los sistemas inmunitarios de las especies varían; algunas pueden ser más resistentes al virus. Pero un factor más importante es entender cuánto varían los genes básicos del sistema inmunitario entre las poblaciones. Actualmente, se necesita crear un mapa nacional de riesgo inmunitario para determinar qué especies amenazadas están en mayor riesgo en este aspecto.

Las especies amenazadas suelen ser inmunológicamente frágiles. Las poblaciones pequeñas y fragmentadas pueden tener diversidad genética a corto plazo, pero cuando llega una nueva enfermedad, pueden no tener la diversidad necesaria en los genes de inmunidad. Esto es una gran debilidad oculta.