Las diferencias entre los huesos de la cadera de Neandertal y del humano moderno fueron reconstruidas digitalmente en un estudio realizado por un equipo de investigación de Suiza y Corea del Sur. En el estudio, los huesos de la cadera de Neandertal obtenidos de la Cueva Dederiyeh en Siria y de la Sima de las Palomas en España fueron comparados con los huesos de la cadera de humanos modernos.

La investigación mostró que los huesos de la cadera de Neandertal son más anchos, pero que las partes involucradas en el parto son similares a las de las mujeres humanas modernas.

Además, se encontró que los Neandertales tenían una inclinación pélvica más baja y brazos musculares más cortos, lo que les confería una marcha fuerte y decidida.