Cuatro pueblos wounaan y emberá-wounaan que habitan en el bosque del Darién de Panamá han comenzado a respaldar sus esfuerzos de conservación contra la tala ilegal y la expansión agrícola con un proyecto de monitoreo de biodiversidad. Con el apoyo de la Fundación FSC para Pueblos Indígenas y Health In Harmony, las comunidades utilizan monitoreo bioacústico y cámaras trampa para registrar más de 200 especies en 18.000 hectáreas; entre ellas figuran tres "especies paraguas" —jaguar, tapir de Baird y águila arpía— y al menos 15 especies amenazadas.