Los investigadores estudiaron a 60.394 participantes registrados en la base de datos del UK Biobank, nacidos entre 1951 y 1956. Aquellos que experimentaron racionamiento de azúcar en sus primeros 1.000 días mostraron una reducción notable en el riesgo de enfermedad de Alzheimer en comparación con quienes nacieron después de que terminó el racionamiento.

El grupo expuesto al racionamiento presentó un 46% menos de riesgo de Alzheimer y un 27% menos de riesgo de demencia en general. Además, sus imágenes de resonancia magnética mostraron un aspecto promedio 0,39 años más joven, y el volumen de regiones cerebrales relacionadas con la memoria, como el hipocampo y el tálamo, era mayor.

El estudio es observacional e incluyó solo 307 casos de demencia, por lo que no demuestra causalidad. No se midió el consumo individual de azúcar, y la mayoría de los participantes eran voluntarios blancos y saludables, lo que limita la generalización de los resultados.