Las secadoras eléctricas utilizan más energía para los elementos calefactores y los motores. Las secadoras de gas, por su parte, generan calor quemando combustibles fósiles y consumen menos energía eléctrica.

Una secadora de gas típica puede consumir entre 3 y 6 amperios, mientras que las secadoras eléctricas pueden consumir entre 10 y 25 amperios.

Las secadoras de gran tamaño consumen más energía, mientras que los modelos compactos consumen menos.