Físicos de la Universidad de Michigan han construido un dispositivo que utiliza dos luces de diferentes colores para dirigir la corriente de electrones en un semiconductor. Este dispositivo puede generar y dirigir la corriente utilizando la luz, lo que permite que los electrones fluyan en una dirección específica. Los investigadores afirman que esta tecnología tiene aplicaciones potenciales en áreas donde se combinan sistemas ópticos y electrónicos, especialmente en tecnologías de audición, visualización y comunicación.

El funcionamiento del dispositivo se basa en el efecto de mezcla cuántica. Las dos luces de diferentes colores crean diferentes caminos de enfriamiento que convergen en el mismo estado final, lo que permite que los electrones se muevan en una dirección específica. El físico de la Universidad de Michigan, Steven Cundiff, compara este efecto con un faro; la dirección de la corriente de electrones se puede cambiar girando la polarización de la luz.

Este dispositivo es una aplicación práctica de un efecto que se había predicho teóricamente. Los investigadores creen que esta tecnología podría contribuir a una mayor eficiencia en la combinación de sistemas ópticos y electrónicos en el futuro. Sin embargo, se necesitan más investigaciones y desarrollos para que este dispositivo se convierta en una aplicación práctica.