El equipo de PHP lanzó actualizaciones de seguridad para las ramas 8.2, 8.3, 8.4 y 8.5 para corregir dos fallos críticos en la gestión de memoria que permiten la ejecución remota de código en el servidor.

Cloudflare informó que detectó tráfico activo de ataques dirigidos a estos fallos y que los atacantes intentan modificar cargas para superar las defensas.

Esta situación llevó a organismos como el NCSC de Inglaterra y la NSA de Estados Unidos a recomendar que los sistemas en los que no se pudieron aplicar parches se desconectaran temporalmente.