El ex árbitro de la Premier League Mike Dean afirmó en un podcast que juega juegos para no silbar fuera del área durante los partidos y que llegó a no silbar durante 20-25 minutos en un solo encuentro. Estas declaraciones generaron críticas que cuestionaban la integridad del arbitraje y la reacción de su compañero Mark Halsey, quien las consideró "imposibles".

Posteriormente, Dean publicó una aclaración en Instagram afirmando que no tenía la intención de cuestionar la integridad arbitral, sino que aplicaba un umbral alto para permitir el flujo del partido, aunque no retractó su afirmación inicial.

Sin embargo, el análisis de datos de BBC Sport revela que, aunque Dean silbó menos que otros árbitros, el tiempo máximo sin silbar en la era previa a VAR fue de 18 minutos y 20 segundos. Esto sugiere que la descripción anecdótica de Dean no coincide con los registros estadísticos, evidenciando cómo la memoria humana tiende a distorsionar los hechos con el tiempo, especialmente en el ámbito deportivo donde los recuerdos nostálgicos a menudo se mezclan con exageraciones.