Una de las mayores riesgos del proceso de delidding es cortar las trazas que se encuentran debajo del tapa de calor (IHS) del procesador. El usuario conocido como Bits und Bolts adquirió un Pentium III dañado en un lote de eBay y asegura que el daño se debió a una combinación de fuerza bruta y falta de conocimiento.

En la placa inferior se cortaron aproximadamente una docena de finas trazas, lo que impidió que el procesador funcionara. Durante la reparación, se aplicó pasta de soldadura sobre las trazas que aún funcionaban, y se trazaron nuevas trazas utilizando el cobre más fino disponible para restaurar la funcionalidad del procesador.

Aunque los procesadores modernos también cuentan con IHS, la reparación de este tipo de unidades antiguas se considera una solución plausible para reducir la cantidad de residuos electrónicos (e-waste) que se desechan.