Denis Villeneuve encargó la construcción de una nave espacial de 55 toneladas de peso, con interior y exterior completamente detallados, a escala real para la secuencia de apertura de Dune: Part Three.
Según explicó el diseñador de producción Patrice Vermette en el SCAD Savannah Film Festival, la nave se preparó para rodaje de 360 grados y luego se enterró en la arena; durante la escena se simuló lluvia y la nave se izaba cada dos días con una grúa de 400 toneladas para bombear agua y volver a colocarla.
Esta nave pesa cuatro veces más que el ornitóptero de 13 toneladas utilizado en la primera película.
