En la cuarta jornada de la Premier League, disputada en Old Trafford, el Manchester Derby dejó un resultado ajustado. El Phil Foden fue expulsado con tarjeta roja en el minuto 23, dejando al Manchester City con diez hombres. A pesar de la inferioridad numérica, el City se puso por delante en el marcador gracias al gol de Erling Haaland en el minuto 60. Inicialmente, el gol fue anulado por una decisión de fuera de juego, pero tras la revisión del VAR, se determinó que Haaland no estaba en posición de fuera de juego y el gol fue validado. El Manchester City mantuvo el 1-0 hasta el final y se llevó la victoria.

Posteriormente, el comité Pro Ref reconoció públicamente que el árbitro cometió un error al no validar la posición del jugador en la jugada inicial. Este reconocimiento ha reabierto el debate sobre la efectividad del sistema VAR y las decisiones arbitrales en momentos clave de la competición.