El derecho de propiedad en el espacio puede ser un importante incentivo económico para fomentar los desarrollos comerciales y los asentamientos. El Tratado del Espacio de 1967 prohíbe que los estados reclamen soberanía sobre los cuerpos celestes, pero la cuestión de los derechos de propiedad de los individuos o empresas sigue sin resolverse.

Los ejemplos históricos muestran que los derechos de propiedad pueden desarrollarse naturalmente incluso sin un marco formal. Por ejemplo, los colonos que se establecieron en el oeste de los Estados Unidos adquirieron derechos de propiedad al cultivar y desarrollar tierras sin documentos oficiales. Un proceso similar podría ocurrir en el espacio.

El derecho de propiedad en el espacio podría incentivar iniciativas como la creación de asentamientos en Marte por parte de empresas como SpaceX o la minería en asteroides. Estos derechos permitirían a los inversores financiar tales emprendimientos aventureros, liberando el potencial económico del espacio.