En la antigua ciudad de Odirmon, cerca de Samarkand en Uzbekistán, los equipos de excavación han descubierto un posible altar zoroástrico y un recipiente con restos óseos. Según los arqueólogos, la ciudad de Odirmon, que cuenta con murallas de defensa, calles y una fortificación rectangular, estuvo habitada entre el siglo III a.C. y el siglo III d.C.

Durante las excavaciones lideradas por Sanjar Abduraximov y el Instituto de Patrimonio Cultural de Uzbekistán, se encontraron rastros de fuego en el suelo de la habitación y los restos de un altar. Las paredes de la habitación están revestidas con piedra caliza cúspide, lo que indica que el horno fue utilizado durante un largo período de tiempo.

En la superficie del recipiente con huesos se han descubierto dibujos de un ciervo y un árbol de berberis. Aunque no se ha determinado si el altar y el recipiente se utilizaron simultáneamente, los hallazgos alrededor del fuego se han vinculado con la práctica del zoroastrismo.