Investigadores de la Universidad Internacional de Florida colocaron los brazos de 119 voluntarios en una habitación especial para analizar sus olores. Utilizando tres especies diferentes de mosquitos (Aedes aegypti, Aedes albopictus y Culex quinquefasciatus), se estudió a qué olores humanos cada especie se sentía atraída. Los resultados mostraron que cada especie tiene sus propias preferencias olfativas.
Aedes aegypti se sintió más atraído por los voluntarios masculinos, pero no se observó diferencia de género en las otras dos especies. Algunos olores, especialmente ciertos alcoholes y monoterpenos, redujeron el interés de los mosquitos, mientras que otros, como las cetonas, los atrajeron. Bacterias de la piel como Piyoderm contribuyeron a la formación de olores que no atraen a los mosquitos.
Los investigadores señalaron que cada especie tiene sus propias preferencias olfativas y que estas están relacionadas con las bacterias de la piel. Sin embargo, aún no se comprende completamente a qué olores se sienten atraídas cada especie y se necesitan más estudios.
