Científicos de Vermont descubrieron que las lesiones negras observadas en los peces trucha marrón en el lago Memphremagog y sus alrededores son en realidad un melanoma y que este cáncer puede transmitirse de un pez a otro. Este es el primer cáncer contagioso identificado en animales de agua dulce.

Las células cancerosas actúan como un parásito que puede pasar directamente de un pez a otro. Los análisis genéticos muestran que estas células están más estrechamente relacionadas entre sí que con los peces que las portan, lo que es una señal distintiva de un cáncer clonalmente contagioso.

Aún no se ha determinado exactamente cómo se propaga el melanoma contagioso, pero los comportamientos reproductivos pueden ser parte del proceso. La cercanía de los peces durante la reproducción puede facilitar la transferencia directa de células cancerosas. Los investigadores continúan trabajando para comprender mejor los efectos de este cáncer en las poblaciones y los mecanismos de su propagación.