La habilidad de los delfines en la bahía Shark Bay para usar esponjas ha llevado a un estudio que muestra que este comportamiento, transmitido culturalmente, deja huellas en el epigenoma. Los investigadores detectaron diferencias en la metilación del ADN en el epigenoma de los delfines que exhiben este comportamiento. Estas diferencias podrían llevar la huella biológica de la transmisión cultural del comportamiento.
La habilidad de los delfines para usar esponjas es conocida como un ejemplo de cultura transmitida de madre a cría. Esta habilidad afecta las capacidades de ecolocalización de los delfines y les permite cazar en aguas más profundas. Los investigadores, al detectar que este comportamiento deja huellas en el epigenoma, sugieren que los comportamientos transmitidos culturalmente podrían llevar una huella biológica.
El estudio, al mostrar que la habilidad de los delfines para usar esponjas deja huellas en el epigenoma, sugiere que los comportamientos transmitidos culturalmente podrían llevar una huella biológica. Sin embargo, aún no se sabe si estas diferencias se producen antes o después de la transmisión cultural del comportamiento. Los investigadores creen que este estudio podría arrojar luz sobre la evolución humana.
