Un ejercicio sencillo en un laboratorio universitario de microbiología resultó en la identificación equivocada de un microorganismo como bacteria peligrosa por parte de estudiantes y docentes. Este diagnóstico erróneo llevó a que 32 personas tomaran antibióticos como medida preventiva y a que dos fueran sometidas a pruebas de meningitis. Sin embargo, pruebas posteriores demostraron que ninguno había estado realmente expuesto a un patógeno peligroso.

El objetivo del ejercicio de laboratorio era que los estudiantes identificaran una bacteria misteriosa mediante pruebas químicas y caracterización morfológica. No obstante, todos los estudiantes identificaron erróneamente a Plesiomonas shigelloides, que es inofensiva, como Neisseria meningitidis, un patógeno peligroso que puede causar meningitis e infecciones del torrente sanguíneo. Este diagnóstico incorrecto activó los protocolos de seguridad del laboratorio y provocó el uso preventivo de antibióticos.

El incidente subraya la importancia de los protocolos de seguridad en los laboratorios y las posibles consecuencias de los diagnósticos erróneos. El caso fue publicado por el CDC en la revista Morbidity and Mortality Weekly Report y sirve como advertencia sobre la crítica relevancia de la seguridad y la precisión diagnóstica en entornos de laboratorio.