Con el envejecimiento, el aumento de la grasa corporal y la pérdida de masa muscular pueden provocar problemas de salud. Los científicos descubrieron que una dieta baja en proteínas y equilibrada en metionina, sin restringir la cantidad de alimento, logró reducir la grasa corporal mientras preservaba la masa muscular en ratas ancianas. Esta dieta también mejoró las funciones metabólicas y redujo los signos de debilidad en los animales.

Los investigadores confirmaron que este efecto está asociado con un aumento en la hormona factor de crecimiento de fibroblastos 21 (FGF21). En ratas en las que se bloqueó la producción de FGF21, no se observó pérdida de grasa ni mejora en la sensibilidad a la insulina. Esto indica que el beneficio de la dieta no se debe únicamente a la reducción de proteínas, sino al ajuste equilibrado de los niveles de metionina.

El estudio no afirma que resultados similares se obtengan en humanos. Los datos muestran una asociación entre el alto consumo de proteínas animales y la obesidad y la diabetes tipo 2, pero no se ha establecido una relación causal. Los científicos enfatizan la necesidad de ensayos clínicos aleatorizados para determinar si esta dieta es segura y efectiva en personas.