La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos (OSHA) regula las distancias de acceso a los extintores en el lugar de trabajo según el tipo de riesgo. Para la clase A (sólidos combustibles) se aplica una distancia de 75 pies, para la clase B (líquidos/gases combustibles) 50 pies y para la clase K (cocinas) 30 pies. Estas distancias deben calcularse considerando obstáculos y rutas de acceso reales.
Los extintores deben estar ubicados de manera que los trabajadores puedan acceder a ellos sin exponerse a peligro. OSHA exige que los extintores se seleccionen según la clase de incendio y el nivel de riesgo del lugar de trabajo. Por ejemplo, en áreas de procesamiento de metales, los extintores de clase D deben estar a 75 pies de distancia.
Las normas garantizan la colocación estratégica de los extintores para un acceso rápido. Sin embargo, factores como obstáculos o puertas con llave pueden afectar la distancia técnica. Los empleadores deben cumplir con estos requisitos para garantizar la seguridad de los trabajadores.
