Dragon Hopper, un juego que comenzó a desarrollarse en 1995 para Virtual Boy pero que no se lanzó porque la consola fue cancelada. Treinta años después se publicó gracias a Nintendo Classics.
En el juego, el adorable dragón Dorin es exiliado de su reino y trata de encontrar los cuatro espíritus elementales atrapados.
El juego se basa en plataformas verticales y exploración. La profundidad estereoscópica del Virtual Boy hace que los saltos sean muy intuitivos.
Hay cinco etapas distintas y cada una funciona como una mazmorra compacta.
El jugador recupera los espíritus elementales para obtener nuevas habilidades.
El sistema de combate parece algo poco desarrollado, pero las batallas contra jefes combinan plataformas y lucha.
El juego es fácil de jugar y ofrece aproximadamente 3‑4 horas de partida.
Cuenta con una banda sonora chiptune, sprites coloridos y es una aventura llena de personalidad.
