El Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea de EE.UU. (AFRL) demostró que un agente de inteligencia artificial puede dirigir un satélite sin intervención humana, marcando un nuevo nivel para la IA en el espacio. Este logro prueba que la inteligencia artificial no solo puede gestionar cargas y sensores, sino también controlar las funciones básicas de un satélite.
El agente de IA logró dirigir un satélite a cientos de kilómetros de altura hacia su objetivo en una sola órbita. Además, evitó situaciones potencialmente peligrosas durante el manejo del satélite, reduciendo la dependencia de comandos basados en tierra.
El equipo ACT3 de AFRL desarrolló este agente de IA utilizando el método de aprendizaje por refuerzo. Fue entrenado con simulaciones y probado en laboratorios para evaluar su aplicabilidad en satélites reales. Este éxito sugiere que la IA puede asumir tareas más complejas en operaciones espaciales.
