EE.UU. prohibió el 28 de julio la importación de robots humanoides y de cuatro patas de China. Esta decisión surge de preocupaciones de seguridad nacional y agrava la competencia entre China y EE.UU. en el campo de la robótica. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) también prohibió la importación de inversores de energía utilizados en centros de datos y sistemas de energía solar, advirtiendo que podrían representar una amenaza para la infraestructura crítica y la economía.

La decisión de la FCC abarca nuevos dispositivos que requieren aprobación de la FCC para ingresar al mercado estadounidense; los productos previamente aprobados no se ven afectados. La FCC advirtió que los inversores de energía fabricados en el extranjero podrían alterar los sistemas eléctricos, robar datos, permitir el acceso remoto o causar ciberataques. Además, se señaló que los robots equipados con cámaras, sensores y conectividad de red podrían ser utilizados para espionaje, recolección de inteligencia o control remoto por actores hostiles.

Esta prohibición remodelará el mercado global de robots humanoides. Los fabricantes chinos actualmente controlan el 87% del mercado. Sin embargo, la prohibición de la importación de nuevos robots a EE.UU. podría debilitar el poder competitivo de las empresas chinas.