El gobierno de EE.UU. está considerando nuevas medidas para restringir el uso de modelos de inteligencia artificial de código abierto chinos, como Kimi K3 de Moonshot AI y DeepSeek. Se plantea su prohibición por preocupaciones de seguridad, pero la naturaleza de código abierto y descargable de estos modelos permite a las empresas alojarlos en sus propios servidores, lo que complica la tarea de los funcionarios estadounidenses para impedir su uso completo.
Los modelos chinos son significativamente más baratos que sus alternativas estadounidenses, especialmente en términos de costos de API. Modelos como DeepSeek-V4-Pro ofrecen servicios a aproximadamente 50 veces menos costo que el Claude 3 de Anthropic. Esta ventaja ha permitido a grandes empresas como Coinbase reducir sus gastos en IA a la mitad. Además, la capacidad de mantener los datos dentro de sus propios centros de datos hace que estos modelos sean atractivos desde el punto de vista de la privacidad de los datos.
Los esfuerzos para prohibirlos se complican por la posibilidad de descargar y personalizar modelos de código abierto. Una vez descargados, los modelos pueden actualizarse internamente y ya no están sujetos a control externo, lo que dificulta su regulación legal. En lugar de una prohibición directa, el gobierno de EE.UU. busca reducir su uso mediante presión sobre las empresas y la imposición de reglas sobre adquisiciones.
