El Festival de Venecia comienza con dos dramas que abordan el impacto social de la guerra en Irán. "A Bit of Light", de Ali Asgari, y "The Seed of the Sacred Fig", de Mohsen Gharaei, narran la pérdida de fe en el futuro de un médico y el inminente derrumbe de la casa de una familia en las afueras de Teherán, respectivamente.
Ambas películas fueron rodadas de forma encubierta en Irán durante los últimos días de la creatividad artística antes de que la guerra pusiera fin a ella. Milad Khosravi, productor principal de Seven Springs Pictures, que gestiona las películas desde Estambul, manipuló el guion para obtener permiso en Teherán.
Las grabaciones duraron 70 días hasta el inicio de la guerra, tras lo que la postproducción se realizó en Alemania. El estreno de estas películas en Venecia brinda la oportunidad de llevar la realidad iraní al mundo.