El Ejército de EE.UU. demostró en pruebas en el desierto de Mojave que el helicóptero H-60M Black Hawk puede lanzar y controlar múltiples dispositivos de efectos de lanzamiento aéreo (ALE). Estas pruebas permiten que los helicópteros operen a distancias más seguras en entornos hostiles.
Las pruebas se realizaron con la capacidad Increment 1, diseñada y adquirida por el gobierno de EE.UU. Este sistema permite que el helicóptero alcance sus objetivos mientras se mantiene alejado de las defensas enemigas.
El Ejército de EE.UU. indicó que esta tecnología se desarrollará aún más en el futuro, haciendo que los helicópteros sean más efectivos y resistentes en el campo de batalla.
