El Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) informó hoy en su informe Atmosphere Watch que, durante los primeros ocho meses de 2026, casi el 40 % de la población mundial estuvo expuesta a niveles peligrosos de ozono troposférico como consecuencia de la combinación de calor extremo y emisiones de origen humano. El análisis también destaca que el humo de los incendios forestales y el polvo del desierto fueron transportados a miles de kilómetros, afectando a comunidades lejanas.