En Australia, los acosos de los padres contra docentes y directores están aumentando. Victoria y South Australia han promulgado leyes que otorgan a los administradores la autoridad para excluir de la zona escolar a los padres que acosen; New South Wales también está evaluando una normativa similar.
Una encuesta de 15 años muestra que la proporción de amenazas originadas por padres, que estaba por debajo del 25 % en 2011, ascendió a casi dos tercios en 2025. Ese mismo año, el 90 % del ciberacoso dirigido a directores provino de padres. La comunicación digital facilita la rápida propagación de este tipo de conflictos.
Las leyes y los códigos de conducta pueden establecer límites, pero no generan automáticamente respeto y confianza. Las escuelas deben clarificar de antemano sus expectativas de comunicación, preparar al personal para diálogos difíciles y crear mecanismos de apoyo; de lo contrario, las leyes solo brindan protección.
