Una investigación realizada en Brasil muestra que el aflojamiento de las normas sobre armas durante el gobierno del ex presidente Jair Bolsonaro provocó un aumento en la caza de vida silvestre. Los investigadores, al mapear las publicaciones en redes sociales, documentaron la muerte de más de 4.000 animales de 157 especies locales. Este aumento coincidió con una ola de compra de armas por parte de cazadores deportivos.
La investigación identificó que las áreas con mayor incidencia de caza se encontraban en el Arco de Desmatamento de la Amazonía. En esta región, la pérdida forestal, la degradación ambiental, el acceso a armas y la expansión agrícola aumentan la presión sobre la vida silvestre. Los investigadores destacan la necesidad de un control más estricto de armas, una aplicación legal más fuerte y políticas de protección coordinadas.
Los resultados de la investigación muestran que la caza ejerce una fuerte presión sobre la biodiversidad de Brasil. En particular, para los animales de más de 10 kg, la caza es una de las causas más evidentes de la defaunación (consumo local de vida silvestre). Los investigadores señalan que la caza es ilegal e innecesaria, y solo una actividad competitiva.
