Un estudio basado en 20 años de observaciones realizado por investigadores de la UAB y el CREAF examinó los factores que ayudan a mantener la productividad de los bosques de Cataluña a lo largo del tiempo. La investigación reveló que el agua y la diversidad funcional son los principales factores que aumentan la estabilidad de los bosques. Cataluña fue elegida como zona de estudio debido a su combinación de condiciones templadas y mediterráneas y a la variabilidad en el acceso al agua para las plantas en diferentes regiones.
El estudio incluyó datos de 548 parcelas forestales. Estas parcelas provienen del Inventario Ecológico y Forestal de Cataluña, que contiene mediciones de campo sobre la estructura del bosque y las características funcionales de las especies. Las características funcionales reflejan las estrategias ecológicas únicas de las especies dentro del ecosistema, como el crecimiento más rápido o más lento, el uso diferente de los recursos y la resistencia a la sequía.
Los resultados del estudio muestran que los bosques con mejores condiciones de agua mantienen niveles de productividad más estables a lo largo del tiempo. Además, los bosques con mayor diversidad funcional, es decir, aquellos que incluyen especies con una amplia gama de estrategias ecológicas, también son más estables.
