Se sugiere que un asteroide de 10 kilómetros de ancho que impactó la Yucatán Yarımadası generó una intensa onda de calor que provocó incendios forestales globales. Se estima que esta onda de calor alcanzó una temperatura 17 veces superior al límite de calor que los humanos pueden soportar. Los investigadores consideran que esta onda de calor podría haber contribuido a la rápida extinción de los dinosaurios.

El estudio plantea que el polvo de silicato generado por la colisión del asteroide impidió que la radiación térmica escapara al espacio y dirigió más calor hacia la superficie de la Tierra. Esto podría haber producido una onda de calor superficial 3,5 veces más intensa que la estimada por modelos anteriores. Dicha onda de calor alcanzó temperaturas suficientes para quemar hierba, líquenes y agujas de pino.

Sin embargo, las evidencias de incendios forestales que respaldan esta teoría se encuentran actualmente solo en Norteamérica. Los investigadores creen que, para validar la teoría, es necesario contar con pruebas de incendios forestales a escala global.