El Banco Central Europeo concluyó su reunión sin anunciar una decisión sobre los tipos de interés. La institución prefirió mantener los tipos a la espera de la evolución de los mercados, a pesar del repunte de la inflación a corto plazo.
Esta decisión se ha tomado en un contexto de precios del petróleo Brent por encima de 100 dólares y de los efectos de la inflación energética.
El organismo mantuvo los tipos en el 2,5 % pese al aumento de la inflación, siguiendo una política estable.
