El brote de ébola surgido en la República Democrática del Congo por la cepa Bundibugyo, según datos de los CDC de EE. UU., ha cobrado más de 3.000 vidas y el número de casos notificados ha superado el doble de esa cifra. El Director General de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, subrayó que el hambre y la enfermedad son viejos conocidos, y señaló que la crisis de inseguridad alimentaria que afecta a 26 millones de personas refuerza tanto la propagación como la letalidad del virus.