El glioblastoma, uno de los cánceres cerebrales más difíciles de tratar, activa su crecimiento utilizando la actividad de las células nerviosas. Un nuevo estudio publicado en Nature Neuroscience reveló el mecanismo clave de este proceso. Los investigadores descubrieron que la proteína neuroligin-3 (NLGN3), secretada por las células nerviosas, se une al chondroitin sulfate proteoglycan 4 (CSPG4) en las células de glioblastoma, activando el canal iónico PIEZO1. Este proceso desencadena las vías de señalización que promueven el crecimiento celular.

Las células de glioblastoma aprovechan este mecanismo, que normalmente es utilizado por las células cerebrales normales. Los investigadores observaron que, al desactivar el canal iónico PIEZO1, el crecimiento de las células de glioblastoma en ratones disminuyó significativamente. Esto indica que las vías de señalización mecánica juegan un papel crítico en el crecimiento del cáncer.

Sin embargo, dado que este mecanismo también se utiliza en células cerebrales normales, se debe tener precaución en el desarrollo de tratamientos. Los investigadores sugieren que estos hallazgos podrían ofrecer nuevos enfoques terapéuticos para el glioblastoma y otros tipos de cáncer.