El cáncer de mama triple negativo atrae a los nervios al obligar a los macrófagos, células inmunitarias, a atacar una proteína que promueve el crecimiento de los nervios (BDNF). Estos nervios contribuyen al crecimiento del cáncer y a su resistencia al tratamiento. Los investigadores usaron un fármaco que bloquea la señalización de BDNF e impidieron que los nervios ingresaran a las células cancerosas en ratones, lo que redujo significativamente el crecimiento del tumor.

El cáncer de mama triple negativo es una enfermedad de difícil tratamiento y este mecanismo ofrece una estrategia terapéutica que no apunta directamente a las células cancerosas. Los datos obtenidos en humanos relacionaron niveles elevados de macrófagos y BDNF con menores tasas de supervivencia, lo que indica que esta vía también funciona en pacientes.

Los investigadores planean estudiar con mayor detalle cómo los nervios contribuyen al crecimiento del cáncer y probar una intervención similar en cáncer de ovario de alto grado. Este estudio podría ofrecer nuevas formas de dirigir el sistema inmunitario de los pacientes contra las células cancerosas.