El Long March 7A lanzado desde el Centro de Lanzamiento Espacial Wenchang, en la provincia de Hainan, China, explotó 85 segundos después del despegue, provocando el fracaso de la misión. La enorme bola de fuego y la nube de humo generadas por la explosión hicieron que los restos del cohete se arrastraran por la atmósfera.

Los cuatro propulsores laterales y la etapa central del cohete funcionaron durante 85 segundos antes de separarse en la primera fase. La explosión ocurrida en esta fase indica una falla en el cohete. El cohete transportaba el satélite de comunicaciones Zhongxing-4B, pero su recuperación es dudosa.

Este fracaso se registra como la 18ª misión de los cohetes Long March 7A desde 2020. La primera misión de estos cohetes también falló y explotó debido a una avería del motor. Este revés se percibe como una retroceso en el programa espacial de China y podría generar retrasos en misiones futuras.